Y Narciso se enamoró de su propio Selfie

Entro en Instagram y miro las imágenes recomendadas en el buscador. Mucho hombre con el torso descubierto mirándose al espejo, sacando músculos, mucha chica en ropa interior, mostrando escote, poniendo morritos, gente casi desnuda…a veces a las imágenes las acompañan mensajes de superación o para mejorar el autoestima. Quiérete a ti mismo, eres bello, no dejes que nadie te diga que no vales nada…¿Tiene esto algo de malo? Para nada pero…

¿No estamos cayendo en el mito de Narciso? Valoramos nuestra apariencia posando delante de una cámara y mostrando lo orgulloso que estamos de nuestro cuerpo, algunos reivindican el amor propio porque antes que nada hay que quererse a uno mismo. Pero ¿tanto amor propio…no estaremos enamorados de nosotros mismos? Muchos artículos hablan de lo difícil que es encontrar pareja actualmente, o que conseguir que una relación funcione es casi imposible sobre todo entre los más jóvenes. Ya tengamos Instagram o no, sí que puede ser que nos hayamos centrado tanto en nosotros mismos, en lo que queremos y lo que necesitamos que hemos pasado a convertirnos en personas egoístas incapaces de pensar en otra persona.

Somos Narciso rechazando a todo el que se nos acerca porque no son lo suficientemente buenos para nosotros. Quizás sí que sean buenos, lo que no son es perfectos. Porque nadie es perfecto y ninguna relación lo es pero nos han enseñado a que somos lo primero, la pareja viene después y nos olvidamos de que hay que luchar, de que hay que cuidar y de que a veces hay que hacer cosas que no queremos por el bien de la persona que está a nuestro lado.

Pero ahora a la mínima escuchas a alguna chica quejarse y decir aquello de “Otra más y me busco a otro”, o a chicos decir aquello de “es que puede que haya una mejor por ahí”…empecinados en ellos mismos no se dan cuenta de que a lo mejor luchando un poco no tendrían que buscar a otro para repetir la misma historia.

Quererse a uno mismo está bien, pero hay que saber no ser egoísta y aprender a querer a alguien más.

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