Votos nulos: los memes que traspasan pantallas

Varios medios hablan hoy de los graciosos votos nulos que se han encontrado en esta jornada electoral. A mí sinceramente no me hacen ninguna gracia. Entiendo la indignación de la gente ante la política, sobre todo ante los políticos. La política es importante en la vida pero sus representantes no son el mejor ejemplo de ello.

Pero contando con la cantidad de gente que este año por un motivo u otro se ha quedado sin voto y la campaña organizada para cederles el voto por parte de los que sí podían, me parece que hacerse el gracioso con un meme sacado de Internet, sobraba.

Hay que tener en cuenta que España por primera vez se jugaba entre cinco partidos. Por primera vez no todo iba ser PP-PSOE, por primera vez se acaba el bipartidismo, ya no era todo blanco o negro sino con matices porque ahora había dos derechas y tres izquierdas (bueno, si contamos a PSOE como izquierda en todo caso).

A mí los votos nulos no me engañan. No reflejan la indignación de una sociedad, no intentan mostrar su descontento con cómo funcionan las cosas. Simplemente es la manida idea de para qué voy a votar si al final ganan los mismos. Es un cuñadismo más disfrazado de ingenioso tweet, pero un cuñadismo al fin y al cabo. Es lo mismo que el que sigue diciendo que el cine español es una mierda y no se ha dignado a ver una película española nunca. Los que votan nulo para hacer la gracia no se han interesado por España, son los que se quedan con los titulares de las noticias de Facebook y no leen el artículo entero.

Son los que opinan sobre lo mal que va el país y que mierda todo pero no intentan poner soluciones de ninguna manera, ni siquiera con lo que ellos puedan aportar, son los que quieren todo hecho para sí mismo y no se preocupan de los demás. España va mal, pero no les preocupa que España vaya mal, les preocupa que a ellos les vaya mal. Quizás votar en estas elecciones hubiese aportado un cambio, un apoyo a gente necesitada, a gente que no se dedica a hacer memes graciosos porque tiene hambre de verdad, porque no encuentra trabajo, porque está enferma. Aquellas personas para las que un voto podía significar un poco de esperanza.

Puede que la culpa sea de Twitter que aunque tiene muchas cosas buenas también tiene otras cosas malas. La gente se ha acostumbrado a hacer la gracia en Twitter y he podido comprobar de primera mano como el lenguaje, los chistes e incluso los memes que se publican en Twitter pasan a la vida real por parte de personas que quieren recibir la palmada en la espalda de «qué gracioso eres» como si de un maldito retweet se tratara.

El cambio quizás no se va a poder realizar en España, quizás estemos malditos en vivir en la miseria, contratos precarios y con miles de jóvenes emigrando fuera lejos de sus familias. Pero la culpa no va a ser siempre de los gobiernos, quizás el problema sea la ignorancia de un pueblo que no sabe escuchar y que sólo vive a costa de chistes. Y lo siento pero la realidad no es un chiste.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *