«Estáis todo el día enganchados al móvil»

El cómo pasan los padres de «estáis todo el día enganchados al móvil» a «¿por qué no estás atenta al teléfono? que estoy llamando» me tiene fascinada. El móvil es ese instrumento tecnológico del demonio que nos aisla, que nos convierte en zombis y nos desconecta de la realidad que tenemos delante nuestra. Es lo que nos impide disfrutar de una cena en familia, de una conversación interesante con nuestros padres, de ver más allá de nuestras narices…

Hasta que nos llaman ellos. Nuestros padres. Entonces el móvil es el elemento de unión y seguridad más importante de nuestras vidas. No responder a una llamada, no leer un mensaje, no contestar en menos de quince minutos puede significar que nuestras vidas corren peligro. La paranoia que respiran nuestros padres en ciertos momentos cuando no estamos atentos al móvil es digna de argumentos a lo Taken con Liam Neeson (película prohibida a padres).

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En realidad nuestros padres la gran mayoría de veces saben que estamos sanos y salvo y que no contestamos porque no nos da la gana. Bueno, tampoco es que no nos de la gana. Puede que estemos ocupados trabajando (nunca en proyectos personales porque para ellos eso no es trabajo), puede que estemos en el baño, echando una siesta, en el cine, cenando con los amigos…

Pero darán igual las mil excusas que tengas porque ellos tendrán una reprimenda preparada:

  • Te mandan un mensaje y no respondes porque tienes el móvil en silencio.

«¿Y para qué tienes el móvil en silencio? Es que entonces es normal que no te enteres. ¿Y si te llaman de algo importante qué?». Lo más seguro es que si estás en presencia de ellos y el móvil te suena se quejen de que «siempre te están llamando» y digan «apaga el móvil un rato que no te vas a morir». ¿Cómo osas a dejar el móvil en silencio qué sé yo para dormir la siesta? Tampoco lo vayas a apagar que entonces llegan los mensajes de «el móvil no da señal ¿por qué lo apagas?»

Personalmente disfruté de unos de estos momentos el año pasado. Tras un viaje de siete horas en autobús llegué al piso, almorcé temprano (sobre las 14:00) y a las 15:00 me eché a dormir la siesta pero me sonó el móvil. Un WhatsApp de mi madre o dos, el segundo preguntando seguramente «¿por qué no contestas?». Con los ojos medio cerrados y tecleando sin fuerzas puse: «estoy durmiendo la siesta». Ingenua de mí pensé que eso sería suficiente para que acabara la conversación. Pero no. «¿Qué haces durmiendo? Es la hora de comer». Tras varios mensajes sin sentido hablando de que no me echara la siesta y que me despertase me vi obligada a llamar y explicar que había almorzado ya porque la hora de comer perfectamente puede ser también las 14:00. Esto lo grité con un cabreo de mil demonios.

  • No contestas a mensajes porque estás en el trabajo.

Miras el mensaje y no se trata de nada serio, quizás un «esta noche en la tele ponen Los Cazafantasmas«. No es una emergencia como para dejar de trabajar y ponerte a contestar y además no te estás preguntando nada y personalmente a mí lo que se puede responder con un pos muy bien, me parece una pérdida de tiempo. Pero entonces al rato te llega otro mensaje «Me salen las rayitas azules, has visto el mensaje. ¿Por qué no contestas?» Te cagas en los muertos del que inventó lo de las putas rayas del WhatsApp y no contestas porque no puedes porque estás en el trabajo. Te llegan otras notificaciones a Facebook, miras y son otra vez mensajes: «Te estoy hablando por WhatsApp ¿por qué no me contestas? ¿has leído lo de Los Cazafantasmas Gracias a Dios no saben usar el email desde el móvil porque si no, te llegaría lo mismo a gmail y acabarías hasta los huevos de Los Cazafantasmas.

http://dundermifflinite.tumblr.com/post/470889629/jim-halpert-so-apparently-pam-went-out-last
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Yo a veces me he pasado de listilla y cuando mi madre me pregunta que por qué no contesto suele responder «es que no has hecho ninguna pregunta» que es lo que me pasa siempre.

  • No coges el teléfono porque vas por la calle

Puede que lo tengas en el bolso y no te enteres, vas con prisa y no te puedes detener a mirar el móvil, vas en metro y no hay cobertura. Una llamada perdida, dos, tres…escribes un mensaje «estoy en la calle». Signfica «estoy en la calle, no puedo pararme a responder mensajes o coger el móvil porque llego tarde y voy corriendo» pero poner todo eso lleva el tiempo que no tienes. Pero «estoy en la calle» aunque no quieras que de pie a que insistan, lo hace porque entonces preguntan «¿a dónde vas? ¿has quedado con alguien?». Pero cuando ellos te ven por la calle mirando el móvil te sueltan «no mires el móvil mientras va por la calle que te vas a caer» o «no uses el móvil por la calle que te lo ven y lo roban». Pero ¿cómo te respondo a los mensajes mientras voy por la calle si no puedo coger el móvil por la calle?.

  • No coges el móvil porque estás en el cine.

Te pueden decir que pongas el móvil en silencio y que salgas de la peli cuando te llamen (si esto pasa yo ya hablaría seriamente con ellos). Lo más normal es que te digan que llames cuando salgas del cine. El problema viene cuando no estás viendo una película, sino un maratón. Atrévete a soltar un «este fin de semana no voy a poder responder que estoy en un festival de cine» al principio dirán que sí y luego de repente siete llamadas perdidas. Y una llamada de un padre cabreado porque «es que me podías llamar cuando termine la película» y miras la programación y piensas qué ganas de llamarte a las tres de la mañana cuando termine el festival y te joda todo el sueño.

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Entonces entre el estrés de ir de un lado para otro, ver unas cinco películas seguidas, dormirte a las tantas y despertarte temprano para trabajar en las críticas acabas con un cabreo de mil narices y le montas una tremenda por teléfono teniendo que explicar paso a paso porque no has tenido tiempo para responder.

  • No coges el teléfono porque estás cenando con gente.

Coger el móvil durante una cena es de mala educación sólo cuando estás cenando con la familia. Si estás con amigos, pareja o conocidos que están entablando una conversación contigo tienes que interrumpir la charla para responder. ¿Se trata de una emergencia? ¿Es para algo importante? No, simplemente llaman para preguntar cómo va el día y que les cuentes qué has hecho durante la semana. Está claro que ese tipo de preguntas no dan lugar a conversaciones de un minuto y la gente que esté contigo pensará que eres un poco grosera.

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Ahora atrévete a hacer eso durante la cena familiar. «¿Qué pasa no puedes dejar el móvil quieto ni un minuto?» o «¿lo que estás escribiendo es tan importante como para responder ahora?» o «dile a quien sea que ya le hablarás cuando termines». Hay una gran diferencia entre responder a mensajes de los padres y mensajes de los amigos. Responder a un mensaje de un padre durante una cena puede alargarse en una conversación de media hora con preguntas constantes sobre tu vida, qué haces, qué comes, qué ves…los amigos con dos líneas tienen más que suficientes y en medio minuto la familia ya tiene toda tu atención.

  • No respondes a ciertas horas

«¿Pero es que no se te puede llamar o qué?» o «No hay ninguna hora que te venga bien». Así que haces un horario. Antes de las 09:00 ni de coña, a partir de las 09:00 hasta las 14:00 estás en el trabajo (si sólo es de media jornada) y en el trabajo no se atiende al teléfono porque ESTÁS TRABAJANDO. A las 15:00 estarás comiendo y a partir de ahí libre hasta no sé ¿las 22:00?. A veces te echarás una siesta (móvil en silencio por Dios) y no podrás responder pero el horario será medianamente aceptado. Explicarás mil veces que en la casa estás harta del móvil y que quieres apagarlo por la noche para descansar, tras muchas pegas lo lograrás al menos durante unas semanas que luego volverán a llamarte cuando estás quedándote dormida y te dirán aquello de «pues es muy temprano para que estés durmiendo».

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Lo irónico de este caso es que hace ya unos años mi padre tenía un horario de llamadas. El que me riñe por no coger el móvil qué sé yo a las 23:00 era más difícil hablar con él que con Obama. Por las mañanas trabajaba, luego tampoco porque estaba comiendo, después la siesta…al final te quedaba desde las 19:00 hasta las 22:00 para llamar porque si llamabas más tarde de esa hora te decía «no llames tan tarde que nos pensamos que ha pasado algo». Voy a probar yo a poner un horario de tres horas de llamada a ver qué pasa.

Y después de escribir este post os cuento. Tengo aquí el teléfono fijo en el piso para conectarlo ¿qué hago?. Voy a tener que pensar algunas respuestas borde tipo «no respondo porque estoy cagando (por no decir algo peor)» para asustarles un poco a ver si se calman con los mensajes y las llamadas.

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