«¿Es que no tenéis vida propia?» La representación de los fans en las series de televisión.

La cita que da título a este artículo pertenece a un sketch protagonizado por William Shatner (Star Trek) en Saturday Night Live.

En dicho sketch el actor acudía a una convención de fans de Star Trek (Trekkies) que lo acosaban a preguntas rídículas y daban esa imagen de friki que se conoce ahora, de los fans. Llegado el momento, Shatner se irrita y dice la frase de: «¿Es que no tenéis vida propia? Por amor de Dios es una serie de televisión»

Desde que se emitiera ese sketch ha llovido mucho pero la imagen del fan que se refleja en los medios ha cambiado poco. La palabra friki se sigue usando como término despectivo. Pero según el profesor Henry Jenkins, el origen de la palabra fanno tenía ese sentido despectivo que conocemos ahora; procede de fanus que significa devoto y se refería a los devotos de un templo.  La palabra fan, aparece por primera vez así en textos periodísticos relacionados con el deporte y luego más tarde para referirse a las mujeres que acudían al teatro, motivadas más por los actores que por las obras representadas.

Los que leen este blog y los que leen otros blogs de temática televisivo, seguramente (como yo) se consideran fan. Fan de series de televisión, de cierta película, director o actor. Y me imagino que muchos de ellos, por no decir la mayoría, serán personas de lo más normal. Yo por ejemplo, defectos y carencias a parte, he tenido una infancia normal, he tenido amigos (unos más buenos que otros), y he terminado mis estudios recientemente. He llevado una vida de lo más normalita. Cierto es que por culpa de mi timidez, a veces me ha costado relacionarme con la gente o he parecido una persona un poco retraída (aunque en realidad eso me dura unas dos semanas, cuando pasan no paro de hablar con esa persona).

Pero esos «problemas» hubiesen estado ahí si hubiese visto series de televisión o no. Me hubiese dado por la lectura quizás. Pero supongo que ambas cosas son mejor que quedarme en casa, callada y sentada en una silla. Además muchas series de televisión me han aportado ciertos conocimientos que me han ayudado en la vida, y me han hecho ser una persona observadora.

En mi vida hay tres series que me han marcado: Remington Steele, en mi infancia, de donde me viene todo el interés por el mundo de la investigación, Expediente X, cuando ya era un poco más mayor donde empecé a fijarme en los hilos argumentales, en los personajes y en seguir la mitología; y Dawson Crece que me adentró ya en el mundo de lo que se cuece detrás de las cámaras. Empecé a interesarme por el cine, los guiones y seguramente fue lo que me incitó a estudiar algo relacionado con esto. Luego vendrían más, por supuesto, pero estas tres son las primeras.

Actualmente las relaciones entre fans, productores y actores se han acercado. Que si guionistas que entran en foros y webs de las series para comentar cosas sobre sus creación, que si comentarios en twitter (algunos más acertados que otros) y todos parecen apreciar a ese fan que ve la serie, que se compra el DVD (porque señores los fans nos compramos los DVD), y que en cierto modo son los que hacen que ellos ganen dinero. Son la audiencia. Porque una serie es seguida por fans, la audiencia esa abstracta no lo es tanto porque una persona que ve una serie de televisión tiene que hacer un esfuerzo constante para acudir todas las semanas a la misma hora (eso si se tiene la suerte de que no haya cambios de horarios) para poder ver la continuidad de la historia; y sabe que si se pierde algún episodio corre el riesgo de que o se spoilee o de que se pierda en la trama.

¿Y se ve ese esfuerzo recompensado? Muchas veces sí. Los actores y productores acuden «encantados» a las convenciones, sólo tienen palabras bonitas para ellos y algunos privilegiados reciben hasta regalos.

Pero a la hora de representarlos en pantalla, eligen la parodia y la ridiculez. Algo que nunca me había molestado, y en cierto modo sigue sin hacerlo, porque algo que tenemos los fans es que somos críticos y nos reímos de lo que vemos y de nosotros mismos. Pero eso no quita para que no canse que siempre se nos vea igual.

Tenemos desde los fans peligrosos como en Misery, o los fans ya no frikis, si no súper frikis como en algunos episodios de Supernatural.

Atrás queda el reconocimiento de aquellos fans que lucharon por salvar la serie, recordemos casos como el de Verónica Mars, Jericho, Moonlight, Firefly… Algunas veces estos movimientos triunfan (un estudio debería haber sobre cómo ha sobrevivido Fringe durante estas temporadas y esta renovación milagrosa), y otras no.

Y el caso es que esta creatividad, este apoyo nunca se ve reflejado en las series. Es el caso del último episodio de Castle donde al tratar con una fan, la caracterizan como una mujer madura que sigue viviendo en casa de sus padres y que tiene sueños de grandeza y tildes peligrosos.

Pero no es el único ejemplo que tenemos, en Expediente X teníamos a Michael Emerson (Benjamin Linus en Perdidos) como un perturbado, asocial y fan de La Tribu de los Brady, en Nip/Tuck, una fan del covertido actor Sean McNamara, era representada como una manipuladora y una psicópata que era capaz de hacerse pasar por representante y poner en peligro la vida del actor, clara referencia a Misery.

Luego tenemos otros ejemplos más extraños cuando es el personaje o uno de los personajes principales de la serie, el que es fan. Es el caso de Rachel fan de los culebrones en Friends (gracias a Slayerrr) que se volvía una cursi y tonta cuando se encontraba con sus actores favoritos. Luego tenemos el caso de Community con el personaje de Abed. A pesar de ser un personaje genial y una persona agradable en la ficción, no creo que sea casual que al personaje aislado de la sociedad y raro como el que más, sea el que sea fan de las series de televisión.

Esto mismo ocurre con The Big Bang Theory, todos, menos la vecina Penny, son fans de las películas y series de ciencia ficción y de los cómics, aunque estos además tienen encima que lidiar con ser científicos. Y de entre todos ellos, destaca Sheldon que es el más friki de todos, el más fan de Star Trek y que curiosamente es el más asocial de todos.

Y pensando en un personaje que sea fan pero normal, el único que se me viene a la cabeza es el de Dawson en Dawson Crece. Era un chaval normal, demasiado inocente y bueno, pero normal al fin y al cabo. No se le daban mal las mujeres, a pesar de que los quebraderos de cabeza que sufriera, en la serie se liaba con las más guapas (quejarse no se puede quejar), pero era un fan incondicional de Spielberg y un entusiasta del cine en general. Pero en esta serie en vez de ponernos estas facetas como problemas o como algo que lo separe de los demás. Nos muestra el uso que hace de ese entusiasmo para su propia creatividad.

El ser fan, hace que se interese por la realización de cortos amateur y finalmente lo llevará a la creación de su propia serie, un Dawson Crece dentro de Dawson Crece.

Fuente: Piratas de Texto de Henry Jenkins, PAIDÓS COMUNICACIÓN.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *