El amor es ciego, sordo y gilipollas

Hace unos días escuché una conversación que me hizo gracia. Un chico no muy guapo y muy pero que muy bajito decía que tenía que llamar a la novia porque se ponía celosa cuando iba solo a la calle. El chico soltó: «Le he dicho que no sé con quién se cree que está saliendo» en referencia a su físico, «es como las madres que da igual lo feo que sea su hijo lo ven como al más guapo, pues a las novias les pasa lo mismo»

Me hizo mucha gracia en cierto modo porque a mí me pasa lo mismo. Ya no sólo con novios sino con todo al que aprecie o me caiga bien. Me parecerán guapos siempre. Pero en general es que el amor es ciego y cuando te enamoras, te enamoras de todo hasta de las imperfecciones. Y por eso el amor es ciego.

Pero también es sordo porque dejarás de escuchar los consejos del resto del mundo. Aunque al final acaben teniendo razón. Porque aunque al final tengas que volver al punto de partida porque el fin se veía de lejos, tienes que hacer las cosas que te vienen bien en ese momento por mucho daño que vaya a llegar al final. Si dejáramos todo porque al final no va a salir bien, no haríamos nunca nada porque en esta vida casi nada sale bien. Y a veces las cosas salen mal precisamente por escuchar, observar y comparar al resto del mundo. Por creer que una relación tiene que ser igual para todos. Lo que siente una pareja o lo que hace o deje de hacer, no tiene porque ser igual para otra.

Y el amor es gilipollas porque nos comportamos como tontos, ponemos voz infantil, decimos tonterías, escribimos chistes sin gracia en Twitter porque la otra persona lo va a entender. Somos imbéciles dando cariñitos, haciendo el niño por la calle con cosquillas o jugando al pillar. Gilipollas es lo que somos, pero más cuando empezamos a ceder, cuando damos a torcer, cuando perdemos nuestra personalidad. Ahí somos más gilipollas. Todo por mantener al otro contento, feliz, por que se quede a nuestro lado.

Y si el amor es ciego, sordo y gilipollas ¿por qué cojones nos hace tan felices?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *