A veces digo tonterías para esconder la verdad

Digo tonterías. Las digo y no me parece justo venir aquí a defender que no las digo. Digo tonterías para no decir la verdad. Hago chistes para esconder la tristeza, el dolor, para esconderme de mí misma. Digo tonterías por miedo a decir la verdad y que la verdad no guste. Digo tonterías para ocultar mi sensibilidad, para hacerme la graciosa cuando en realidad no lo soy.

Hago como la que no le da importancia a las cosas y como que toma en consideración temas superficiales que en verdad me la traen floja. Quizás sea porque creo que no soy tan pertinente para hablar de temas con seriedad. Insegura hasta la médula aunque lo haya querido ocultar. Me preocupan mil cosas y me dan miedo otras mil. Las excusas me sirven para no intentar lo que debería, pero eso se ha acabado. Hay que mejorar y dejar de decir tonterías cuando esas tonterías sólo se dicen con el único motivo de no mostrarnos cómo somos realmente.

Me importa el humor, la libertad, el amor, la pérdida, me importa el futuro. No me importan los cotilleos, ni las burlas, ni las quejas sin sentido, no me importan las riquezas, ni las apariencias, no me importa lo que no tiene un significado para el corazón o la mente. Sin embargo no he dejado ver en mucho tiempo todo esto porque he usado miles de tonterías para ocultarme yo. Y las vees que no he dicho tonterías, me he quedado callada pensando que no era nadie para hablar, que debían hablar otros antes que yo. Y por mucha apariencia de superficial que yo haya podido dar, me duele más que tras mis silencios la gente que me importa haya pensado que no me interesaban lo que tenían que decir porque está claro que era todo lo contrario.

Quizás me sepa expresar mejor con textos que con la voz y debiera mejorarlo. Es algo que he notado que ya ha ido cambiando, pero aunque la gente que se va de tu lado muchos dicen que hay que olvidarlos, me da pena que mi actitud haya hecho que se marcharan, que mis miedos, inseguridades y mi esconder todo detrás de un chiste hayan hecho que se marcharan.

Y aunque me de pena y aunque en parte tengan razón, sé que en el fondo están cometiendo un error. Porque por muchas tonterías que diga o haya dicho, por muchas veces que haya metido la pata, por muchas veces que haya puesto mil excusas para darme la razón cuando yo no la tenía. Estoy convencida de que hay dar más importancia a los actos que a las palabras. Y yo voy a aprender a expresarme, voy a aprender a darle importancia a las cosas que la tienen de verdad, voy a aprender a no ofenderme por tonterías, a no darle importancia a la gente que no lo merece. Pero siempre me va a doler que se hayan tenido más en cuenta mis tonterías que mis acciones. ¿Y qué pasará cuándo mejore mi vida, me mejore a mí misma? ¿Y si sigo echando de menos a esas personas que se fueron? ¿Y si ahora sería el tipo de persona con la que querrían estar? Pero ahora son ellos los que no estarán, no lo verán y qué haré yo si les sigo echando de menos.

1 thought on “A veces digo tonterías para esconder la verdad

  1. Uf, me he visto demasiado identificada con éste texto. Yo no sé si en mi caso lo puedo cambiar, pero bueno. En el fondo somos así, la gente no acaba de verlo/comprenderlo. Se da más importancia a lo dicho que lo hecho, y se da el caso de que nuestras acciones dicen mucho más de lo que la gente es capaz de ver.

    En fin, un placer leerte, como siempre ^_^

    Saludos

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